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domingo, 29 de julio de 2012

Todo fue nada

-¿Cuál es tu ritmo de vida?- le pregunté.

-Yo exprimo la vida, lourdes.

-¿ Te quedas con la sensación, al final del día, de que todavía le podías haber sacado mayor jugo a todo?

-Mira, ando siempre jodido porque yo tengo una velocidad y el mundo tiene otra. Entonces, cuando salgo a la calle, me voy chocando con todos porque el mundo va parado.

- Vives acelerado- le dije mientras sonreía.


-Tengo prisa. A mí me gustaría dormir las mismas horas que duermo, pero vivir más horas despierto ¿entiendes? Ojalá el día tuviera 48 horas y no 24. Me daría tiempo a hacer muchas más cosas

- ¿ Y para qué querrías tantas horas?

- Depende. No quiero tantas horas sólo para una cosa. No, por ejemplo, yo cuando como, como. Cuando hago algo, lo que sea, amar... el gasto de mi energía es como un dispendio. ¡Me gusta vivir!

Mientras decía estas palabras empezaba a chispear. No hicimos por salir corriendo a protegernos de las tímidas gotas. Todo lo contrario. Me contagié del gusto por sentir la lluvia en la piel.

lunes, 23 de julio de 2012

Inverosímil

De repente, me encuentro viajando por el cielo, la silueta de mi cuerpo se desliza con una suave delicadeza sobre el contorno de las nubes y una fina brisa roza mi cara en ademán constante, mientras, suavemente, unos rayos de luz empiezan a aparecerse por entre las pequeñas rendijas que las nubes forman proporcionando algo de calor a mis fríos ojos, que se van abriendo lentamente, sin prisa. Sigo avanzando por aquel cielo que parece inverosímil y que se abre para mí como si de la eternidad se tratase. Los finos matices de luz detienen una lenta y continua decadencia para tomar más fuerza que nunca. Una melodía penetra por mis oídos, rigurosa, indomable. Sí, definitivamente es  agradable. Parece que me quiere decir algo, pero sus palabras aún me resultan distorsionadas, juegan entre sí, se mezclan, su tono se mueve in crescendo, cada vez estoy más cerca de oír lo que me quieren contar, de repente parezco entender una palabra que se ha pronunciado con una debilidad turbadora:  <<futuro....>>¿Qué?. Me esfuerzo por conseguir escuchar a esa voz inquietante, <<>>, parece pronunciar esta vez. Finalmente consigo descifrar a esa voz que ondea en mis oídos  : <<tú eres tu futuro>>.
Una especie de tormenta se empieza a desencadenar en ese remoto lugar donde al paz insinuaba ser indestructible, todas las nubes desaparecen, acompañando a esos matices luminosos que me habían acompañado durante todo el viaje, rompiéndose, de manera implacable los esquemas de serenidad de aquel lugar. De repente, empiezo a caer de manera vertiginosa, como una estrella fugaz, que desciende indómita, por el cielo. Puedo apreciar ya el suelo, cada vez estoy más cerca, ahora estoy a punto de tocarlo...<<despierta....>> ¿Otra vez esa voz? "despierta....."
El ruido del despertador abre mis ojos. Me levanto y me dirijo hacia la ventana, el cielo está más azul que nunca.

sábado, 21 de julio de 2012

Crecemos todos los días

Sin darnos cuenta, todos los días nos hacemos partícipes de algo, presenciamos cosas, pensamos, nos liberamos, intentamos creer en lo que defendemos, también se nos cruzan nuevos pensamientos, como un rayo que, rápidamente atraviesa nuestras mentes, sin creerlo, cada día se nos presenta un reto, o varios; grandes o pequeños, retos de los que ni siquiera nos damos cuenta, pero, de una manera u otra los superamos, a veces, ni nos damos cuenta de que nos estamos levantando ante uno de ellos, y es curioso, pues, nos hacen sacar lo mejor (también lo peor) de nosotros mismos, hacen que nos demos cuenta de que quizá no éramos las personas que creíamos ser, de que somos algo diferente, de que ¿no nos reconocemos, quizá? ¿de que estámos cambiando? y si es así, ¿lo estamos haciendo para bien o para mal?, nos desesperamos, pensamos en ello o simplemente lo dejamos estar, nos resignamos al cambio.
 Al final, nos damos cuenta de que en realidad, no nos conocemos tan bien como nosotros pensábamos, y en eso consiste la vida, en un crecimiento constante, todo lo que hemos vivido, vivimos y viviremos nos convertirán en nuestro verdadero <<yo>>, en nuestra verdadera esencia, pero para ello antes deberemos andar todo un camino, y reconozco, nos hará sufrir, nos llenará de felicidad, aunque también nos hara sumirnos en profundas habitaciones oscuras, nos hará desengañarnos, nos hará volar...
Nadie dijo que fuera a ser fácil
¿Te atreves?

viernes, 20 de julio de 2012

Y se volvió a cerrar la puerta...

Una vez más, vuelvo a escuchar el sonido del picaporte de la puerta principal abrirse. Se vuelve a marchar y volverá pero, ¿cuándo?. Es demasiado duro, y aunque piense que lo hago, que me acostumbro, sé que no. Todavía necesito de sus consejos para afrontar esta vida, necesito sentir su suave aliento protector, necesito a sus duras verdades para despertar ...Sencillamente, sería menos duro si él no tuviera tanta importancia para mí, si sus palabras se desvanecieran al entrar por mis  oídos como el agua que desaparece por las finas rendijas de nuestras manos. Pero no es así, lo quiero de verdad, es un cariño acompañado de un enorme respeto hacia él. Cada vez que veo aparecer su figura por la puerta, mis latidos se aceleran. Es algo que me inquieta ¿Cómo alguien con el que llevo viviendo toda la vida puede producir esos efectos?

Él no es para mí como los demás, es alguien con una gran fortaleza personal que ha sabido labrarse su futuro por él mismo y que sabe lo que significa esforzarse para conseguir las cosas, además de tener un sentido del humor nato que ilumina cualquier velada gris. Sí, ya sé lo que estarás pensando, pero no, no es que lo tenga idealizado, sé perfectamente que se trata de una persona y, como toda, está llena de defectos y virtudes, pero como ya digo, sus pros hacen que sus contras se suelan ver nublados para mí, aunque ¡por supuesto que sé que no es perfecto! , es una persona, es vulnerable...

Por eso escribo esta carta, porque te vuelves a marchar, y me dejas sola, desamparada, con una sensación de frío en mi interior. Ahora sí, llegó el momento, estás a punto de marcharte y me siento más vulnerable que nunca.
Pero esta vez quiero ser fuerte.Mis ojos se clavan en la puerta.

Decepción

Ella suele aparecer cuando has colocado a una persona en un umbral de luz, idealizándola hasta puntos estratosféricos. Una vez llegados a este punto, sólo él puede hacer que habras los ojos, El Tiempo. El empujará a esa persona del "dorado umbral", para tirarla al suelo, ese suelo en el que todos andamos diariamente. Nos caemos, nos levantamos, como somos <<personas>>, también nos gusta tropezarnos con las mismas piedras varias veces. Nos equivocamos, rectificamos, amamos como locos, odiamos como monstruos, nos aprovechamos de otros, los usamos, reímos, lloramos, bailamos, al fin y al cabo solo somos eso, personas, todas diferentes, todas con defectos.